Ya van por el tercer episodio en Spartacus: Blood and Sand pero yo sólo he visto dos. Dos son suficientes.
La historia no sorprenderá a nadie, pues es otra versión de la vida de Espartaco:
Un gran guerrero de un pueblo que se alía con los romanos para que luego los traicionen y apresen. Va a parar a la arena para luchar como gladiador hasta que muera, como sus compañeros. A su mujer la venden como esclava y la separan de él.
Hasta ahí todo bien, e incluso podría ser interesante, si no fuera porque el 80% de la serie se basa en enseñarnos tetas y culos, con sexo absurdo. No sé de donde sacaron la idea de que las romanas andaban con una teta fuera del vestido y, después de dos capítulos, a las actrices ya no les queda nada por mostrar. Los hombres sólo enseñan el culo, como de costumbre (al menos de momento).
Luego están los chorritos de sangre que salpican por todas partes y cubren hasta el cielo muy poéticamente (de ahí el subtítulo “Blood and Sand“). En el primer episodio también vemos a nuestro protagonista correteando entre la nieve con un atuendo robado a los de 300 (casco, capa y taparrabos) y unos efectos especiales que dan ganas de llorar.
Y … eso, ¡qué gran serie esta!
PD. De todo el reparto sólo conozco a un actor, John Hannah (4 bodas y un funeral, La momia 1,2 y 3, Sliding Doors) , que hace de dueño de un “ludus” (sitio donde entrenan a sus propios gladiadores para que luego luchen contra otros) y compra a Spartacus.


