Archivo del mes de Noviembre, 2009
Nosotros somos los aliens

Este fin de semana fui a ver Planet 51, una película española que me hizo recobrar la fe en nuestro cine. Con una animación buenísima por parte de los primerizos Ilion Animation Studios, nos divierte contando una historia (que le debemos al guionista de Shrek) sobre cómo vivirían en un planeta alienígena una “invasión” humana. Y es que todo el mundo sabe que los extraterrestres son monstruos de un sólo ojo que nos convertirán en zombies y se comerán nuestros cerebros.

Los personajes se mueven de forma asombrosa y el guión, aunque no sea realmente bueno, entretiene tanto a grandes como a pequeños. Hay muchos guiños a películas, con escenas realmente graciosas (me encantó Ripley, el perro alien) y la música está muy bien escogida (incluyendo a La Macarena xD)

No quiero contar mucho porque no me gustaría destriparla, pero se la recomiendo a todo aquel al que le gusten las películas de animación. Para leer un resumen de la historia…

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Diario de una plaga: medidas drásticas

Día 19. viernes:

En casi una semana no hemos vuelto a ver más que un bicho muerto en mi habitación. El resto de la casa también parece estra limpio de la plaga. No sabemos si es por la llegada del frío.

Donde sí aparecieron, y en tropel, fue en el piso de los vecinos que, casualmente, resultan ser mis abuelos. Hablábamos precisamente de la carcoma cuando mi madre, que estaba barriendo la habitación de mi abuela, me llamó: no había uno, ni dos, sino 6 o 7, la mayoría medio muertos, pero eran los mismos que nos invadían a nosotros.

En casa de mis abuelos están todos medio cegatos, por lo que la carcoma puede campar a sus anchas que no se enterarán de que la tienen. Mi abuela es la típica que si la ves por la calle tienes que ponerte delante de ella y decirle: hola, abuela, soy tu nieta, para que te reconozca xDD.

Afortunadamente, mi abuelo se erigió como profundo conocedor de las plagas muebleriles y confirmó que se trataba de carcoma. También nos dijo que venían por temporadas y dejarían de aparecer, así como que los muebles nuevos y bien barnizados no corrían peligro. Así de despreocupado dio por zanjado el tema.

Así pues aquí estoy, refugiada en mi temporal emplazamiento, esperando que las hordas enemigas desvíen su rumbo hacía lugares más cálidos. Y mientras, me congelo. No sé por qué se me ocurrió decirle a mi madre que el frío las mata porque ahora aprovecha eso y que hay que ahorrar para no dejarnos encender la calefacción (ni la eléctrica ni la de gas)  y mis dedos ya empiezan a mostrar los primeros síntomas de hipotermia T_T

 

Continuará…

The story ain’t over

 

The Story Ain’t Over
Avantasia
Tobias Sammet [feat. Bob Catley & Amanda Somerville]

Rousing from dreams, craving for someone
Wept himself to sleep
He’s waiting for a sign from above
Where is the love

The hourglass in pieces, dashed to the wall
The future is over
Tomorrow’s been slipping away
And nothing remains

He’d know it won’t last forever
She’d go ahead for a while

When you open your eyes
When you gaze at the sky
When you look to the stars
As they shut down the night
You know the story ain’t over

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En busca del Grial

Al fin terminé El Ciclo Pendragón (Hace un mes ya, pero bueno xD). Cinco libros que narran otra historia épica sobre Arturo y Merlín, y su búsqueda del Santo Grial.

Esta aventura alternativa comienza con dos hilos paralelos: por un lado, el hundimiento de la Atlántida y el éxodo de los pocos supervivientes hacia la Isla de los Poderosos (así es como llaman a Inglaterra), y por el otro, hablan sobre la vida de los pueblos de esta isla, sobre los bardos, y sobre un niño que apareció en el río al que llamaron Taliesín.

Taliesín nació para ser bardo. Un bardo entre los bardos, cuyas canciones obraban milagros. Sus visiones cambiaron el mundo (o lo cambiarían), y fue el primero en ver a Dios, el único, al que serviría toda su vida. Soñó con el Reino de Verano: un reinado de justicia y paz, y luchó por realizarlo, aunque no sería él quien lo alcanzase.

La historia de Taliesín se cruza con la de los atlantes, o seres fantásticos, una vez se establecen en la Isla de los Poderosos. Nacerá Merlín, su hijo, que continuará su labor como bardo y también dedicará su vida a servir a Dios y a ver cumplido el sueño de su padre. Hará y deshará entre guerras, invasiones, traiciones… protegerá a Arturo, hijo de reyes, destinado a poner la paz en la isla y ser el monarca supremo que haga realidad el Reino de Verano.

Los primeros libros están dedicados a Taliesín y a Merlín, y cuentan la historia de éstos. Los otros tres, narrados a trozos por el mismo Merlín, su incansable amigo Pelleas y otros personajes que cobrarán protagonismo según la trama avanza, nos cuentan la historia de Inglaterra, Isla de los Poderoros, asediada por invasores, dividida por luchas internes entre reyes y devastada por hambre y peste, y de cómo Arturo, ayudado por Merlín (o tal vez Merlín, mediante Arturo), intenta por todos los medios poner paz mediante tratados y unificar el reino con la figura del Pendragón o supremo monarca.

 

Esta no es la historia típica de Arturo y su tabla redonda. Hay historia y religión, pero también magia – no la de Merlín, que es bardo y luchador, pero no mago -, y muchas, muchas, guerras. También hay muertes y no siempre termina todo bien.

Los libros se leen muy rápido. Es lectura muy amena. Me gustó bastante, aunque la trama es muy predecible y en algunos casos, un poco repetitiva.

Diario de una plaga: el tiempo pasa

Día 13. Sabado noche:

Los días pasan pero la situación no mejora. A veces pasa un día entero sin tener noticias de los bichos pero siempre terminan apareciendo en otro lado.

En la ventana de la habitación en la que duermo ahora (2 en la ventana, por fuera), en el baño, en el pasillo, uno muerto en mi habitación… No encontramos agujeros en los muebles y estamos convencidos de que vienen de fuera. Esto es un gran problema porque no tenemos forma de acabar con ellos. Lo único que se nos ocurre es sellar con silicona la tapa de la caja de la persiana en mi habitación, pero entrarán cada vez que abramos una ventana.

Mañana o pasado fumigaremos de nuevo, por lo que me espera como mínimo una semana más de exilio. Parezco la secretaria de la familia: entras por la puerta y a la derecha está mi despacho. Aquí, controlando quién entra y quién sale del piso envuelta en mi manta a cuadros xD

Día 14. Actualización de madrugada:

Y siguen apareciendo. Esta vez uno enorme en la entrada. Ya los hemos visto por cualquier parte, campan a sus anchas por toda la casa. Qué lejano veo el día en que podré regresar a mi habitación…

 

Continuará…

Días que vuelan

Salgo de casa de noche, vuelvo a casa de noche… ¿será que no salió el sol hoy? Con la de cosas que quería hacer…

Cutre foto sacada con el móvil al lado de mi coche. Da igual, sea cuando lo dejé o cuando lo recogí xDD

 

Diario de una plaga: el avance

Día 6. Sábado:

Ayer no vi ningún bicho y estoy bastante aliviada. Tal vez era algo pasajero. Hoy saldré a cojear por ahí porque fuera hace menos frío que aquí. Por las noches me llevo el portátil para cama pero durante el día me expulsan al salón.

Día 7. Domingo:

Otro día en el salón con mis mantitas. Mi madre me ha dicho que ella sí vio un bicho por el pasillo de madrugada. Desilusión. Me acuesto pronto, con mi portátil. Veré unas series mientras se me calientan los pies.

Día 8. Lunes:

Mi madre vuelve del trabajo con un spray para carcoma y me informa de que preguntó por un nuevo somier para mi cama temporal e irá por la tarde a comprarlo. No sé qué le pasa, pero es bueno.

Más tarde:

La verdad es que se encontró dos bichos anoche en el baño. Ahora que le aparecen a ella sí me cree. ¡En fin!

Lunes por la tarde:

Mañana tendré un somier decente y podré descansar. Hemos fumigado la habitación y esperamos que sea de allí de donde salen. Estamos bastante mosqueados porque no encontramos agujeros en los muebles de ninguna habitación. A ver si me sellan las grietas de la ventana, por si vienen de fuera. Es posible que salgan de los trasteros que hay encima de mi cuarto.

¡Ah! Mi pie ya está mejor y sólo cojeo un poco. La rodilla tampoco me duele mucho. Mi principal problema es el frío. Me paso el día entero con  los pies congelados. Hoy también me llevaré el portátil para cama, aunque sea sólo para calentarla…

 

Continuará…

 

Aviso: Cualquier parecido con la realidad es producto de la poca memoria que todavía me queda.

¿Navidad?

Ya lo vi la semana pasada, pero hasta ayer no se me ocurrió sacar una foto. Una vez terminada la nueva fiebre de Halloween comienzan las siguientes fiestas.

1 de noviembre = Navidad!

Ho! Ho! Ho!

Y olvidaba comentar que por aquí ya están puestas las luces navideñas en las calles. Menos mal que aún no las han encendido…

Diario de una plaga: sufrimiento

Día 4. Jueves:

Me levanto con la espalda y el cuello destrozados, lo que viene siendo habitual. Corro grandes aventuras en el tren cuando una señora, que vio perfectamente que cojeo, me empuja para pasar en un tren con asientos asignados. Vamos, que para educación la suya, porque prisa no creo que tuviera. Al salir un taxi hasta la facultad. El examen bien, aunque sólo valga 0.2 puntos. Me vuelvo cojeando a la estación. Mi madre me recoge. Además del pie ahora me duele la rodilla de la otra pierna de cargar el peso en ella. Un día de lo más productivo.

Por la noche:

Volvemos a inspeccionar. Seguimos sin encontrar agujeros en la madera ni pistas de qué mueble puede ser el ‘infectado’. Ni rastro de los bichitos, salvo uno encima de mi alfombra. Aparecen con cuentagotas en cualquier lugar de la casa. Mi madre empieza a pensar que estoy paranoica y accede a comprar un producto para la carcoma, pero hoy utiliza insecticida normal. Me siento muy desgraciada y echo de menos mi agradable zulo.

Día 5. Viernes:

Ya no es necesario que informe de mi estado físico. Por si acaso, un resumen: Llevo días sin dormir más de 4 horas del tirón, con dolores en la espalda, hombros, cuello y estoy coja. También  me duele la rodilla derecha cada vez que la doblo o cargo peso en ella.

Ya me he establecido en el salón de forma menos temporal. Tengo dos mantas para no morir congelada y mi propia silla (mi hermano me la trajo ayer debido a la pena que le di). Hoy no pienso entrar en la habitación si no es imprescindible. A la noche pondré al corriente a mi padre.

Viernes tarde:

Mi padre ha sido debidamente informado. Dice que va a preguntar por algún producto para la carcoma pero al no ver ni rastro de agujeros en la caja de la persiana decide que lo que hará será sellas las grietas, por si entran por ahí. Mi madre no quiso saber nada del tema cuando le recordé su promesa de comprar algo para la carcoma. Estoy desesperada y pienso que jamás podré volver a mi  habitación.

Me consuelo pensando que tal vez no haya más escarabajos y ya terminaron de colocar los huevos por toda la casa. En este caso, el problema ya no es mío porque cuando vuelvan a infestarnos, dentro de 2 o 3 años, ya no estaré aquí. Culpa de mis padres por no hacerme caso.

 

Continuará…

 

Aviso: Cualquier parecido con la realidad es producto de la poca memoria que todavía me queda.

Diario de una plaga: el accidente

Día 3. Miércoles:

Después de una horrible noche con pesadillas sobre bichos que me atacan y despertarme innumerables veces con el brazo dormido, pasé la mañana en mi fría localización temporal (o sea, en el salón), con mi portátil como único consuelo buscando en internet qué tipo de bicho podría ser este que me atacaba con tantas ansias. Mi madre dijo que eran termitas, aunque la foto que contemplábamos distaba mucho de lo que en realidad habíamos visto en mi habitación. Me eché a temblar pensando en los destrozos que nos causarían. Por la tarde nos veríamos las caras en la caja de la persiana.

Ya por la tarde:

La primera victoria fue suya, sin haber luchado siquiera: Mi madre nos llamó para quitar la tapa de madera de la persiana y me levanté con demasiada energía. El combo frío glaciar-silla ultraincómoda me había dormido las piernas por completo, así que mi tobillo izquierdo se dobló y apoyé en él todo el peso del cuerpo. Caí al suelo lastimando también mi rodilla y terminé con el pie hinchado, cojeando.

Cuando por fin conseguimos quitar la tapa no vimos nada, ni rastro. Hay un montón de grietas y ese trozo de pared, que normalmente no se ve porque queda detrás de la persiana, está totalmente destrozado pero la madera no parecía dañada. Mi madre ya no me cree y dice que sólo fueron 4 bichos que entraron de fuera. Eso es porque ella no escuchó los ruidos por la noche y porque no es la que tiene que dormir pegada a ellos.

Llegaré al fondo del asunto aunque me cueste la espalda (el pie ya lo he perdido). Esta noche volveré a inspeccionar.

Miércoles noche, no demasiado tarde:

Vuelvo a la habitación pero no veo nada. Tan sólo unos momentos después, mi madre mata uno de esos seres en mitad del pasillo. Dice que iba en sentido contrario, pero yo sé que salió de mi habitación. No puede ser de otro modo.

Justo antes de acostarme descubro unas fotos que arrojan un poco de luz sobre el caso: es carcoma! Ya sabemos a qué nos enfrentamos. Carcoma adulta cargada de huevos y lista para esparcir a su prole por nuestro piso. Hemos de frenarlos!

Mañana será un día duro. Viaje largo con mi cojera. Mi madre de chófer a las 6 de la mañana y taxi en caso de no poder coger un autobús. Me acuesto en la innombrable, que se hunde hasta que mi culo toca el suelo.

 

Continuará…

 

Aviso: Cualquier parecido con la realidad es producto de la poca memoria que todavía me queda.