Estos días tengo mucho tiempo para pensar, además de para aburrirme, y pocas cosas que hacer que aún así voy postergando. Por un lado está bien pasarse el día en la cama y tener una buena excusa para ello, pero por otro… además de no estar bien, sé que tendré un montón que hacer cuando me recupere.
He estado pensando acerca del nuevo comienzo (porque todo enero, marzo y septiembre son comienzos, aunque se queden en burdos intentos de cambio) y de cómo siempre nos hacemos – me hago – las mismas promesas, o de cómo no las hacemos por ser lo mismo de siempre. Pues bien, creo que poco a poco sí han ido cambiando las cosas, y este año podría ser el que diera un giro de 360º a todo y me permitiera ver el futuro un poco mejor. No cabe duda de que seguiré intentándolo ( y espero ponerle empeño esta vez )
Como son estos días meramente contemplativos, seguiré dándole vueltas a mi patética existencia y haciendo listas mentales de todo lo que hay que cambiar, pero sé que algún día podré mirarme en el espejo y estar verdaderamente orgullosa. De momento sólo consigo asomarme por una esquinita con miedo por lo que me pueda encontrar.
Pues fue un visto y no visto. Estuve dos días en Santander y pude comprobar que aunque estéticamente es casi como estar en casa, la gente no es igual, sino más ruidosa y, en ocasiones, maleducada. Tal vez esté influida por mi visita a Londres y sus constantes sorry y thank you, pero hubo detalles que me dejaron perpleja. Un ejemplo:
En la playa del Sardinero fuimos a coger un taxi y venían unas personas detrás. El primer taxi no tenía conductor así que nos subimos al siguiente, y los que nos seguían empezaron a decir que nos estábamos colando y que teníamos que esperar a que llegara el conductor del otro taxi. Uno se plantó en la puerta justo cuando la cerré y realmente pretendía que saliéramos del taxi para entrar ellos … vamos, lo flipé con esto, y no fue el único detalle de este estilo.
Pero también conocí a gente simpática y agradable, como las reinas del Colilla Queens (xD) que nos ofrecieron un espectáculo digno de ver restregándose al ritmo del papi chulo contra uno de mis amigos al saber que era hetero… qué risas!
Y bueno, no tengo mucho que contar, lo pasé muy bien y me reí bastante. El tiempo acompañó pero en la playa corría un viento frío que me dejó la garganta destrozada, y ahora hay que recuperarse, que se terminan las vacaciones.
Para terminar con la saga de mi viaje al extranjero xD me falta bien poco…
Salimos del cine, como bien dije en la entrada anterior, para irnos al hotel, hacer las maletas y dormir 4 horitas. Pongámonos en las cuatro y media: nosotros en la parada con las maletas esperando el bus y me doy cuenta de que los pases caducaban el día antes (o sea, que valdrían hasta las cuatro y meida, hora que ya era) y no teníamos ni una sola libra, con lo que ya podíamos ir buscando un cajero para poder pagarnos el billete y rezar por llegar a tiempo al tren.
Decidimos arriesgarnos y cogimos el primero, rezando porque en el trasbordo no nos vieran mucho el billete caducado. Iba casi rezando en el bus cuando de repente todo se para y el conductor grita: última parada! Última? si este bus tenía que recorrer un par de kilómetros más! Pues nada, nos bajamos y empezamos a buscar una ruta alternativa desde donde estábamos mientras yo miraba a mi alrededor en busca de un banco.
(más…)
Aquí estoy de nuevo, aunque no hace una semana que me marché (esto sí que son mudanzas expréss xD) Sé que en menos de 3 días me sentiré agobiada y estaré deseando volver pero de momento:
Hogar, ¡dulce hogar!
Empiezo a creer que tal vez lo que me guste sea deshacer maletas, porque siempre que me voy de un lado a otro llego contenta. Lo que me fastidia es tener que hacerlas, nunca cabe todo… cada año acumulo más mierda xDD
Después de los temibles exámenes de septiembre (de los cuales me temo no saldré muy bien parada) me tomo un respiro de una semanita o dos que he empezado a aprovechar haciendo cambios en el blog:
- He añadido un nuevo tema, SoulVision, que voy a dejar por defecto durante algún tiempo, aunque siempre se puede volver a elegir ‘Tiempo Perdido’, ese nunca nos abandonará
El tema nuevo tiene algún problemilla que espero solucionar pronto, como por ejemplo esos molestos puntos marrones en el menú, pero desaparecerán en breve.
- Un día de estos terminaré con la odisea en el Reino Unido xD Después de escribir la última entrada no sabré con qué rellenar páginas, algo tendré que inventar.
- También terminaré un proyecto chorras en .php, del que hablaré cuando esté completo, y también será accesible desde aquí.
- Y nada más de momento, seguiré con mis cosillas, más relajada.
Empezamos nuestro último día en Londres sacando más fotos en la zona del Parlamento, con la Torre del Reloj de fondo y alrededor de la abadía de Westminster. Aquí fue donde nos dimos cuenta del poco uso que le dimos a la London Pass en todo el viaje: En la web leímos (y lo llevábamos anotado) que podríamos entrar gratis a la abadía, pero en la guía en papel no hacían tal referencia, y costaba unas cuantas muchas libras. Echando cuentas deducimos que la London Pass es útil para un día, o dos a lo sumo, ya que organizando ese par de días puedes ver todo lo que te permite, que al final no son tantas cosas.
Guía en mano, bajamos hasta el lugar del que salían los barcos turísticos por el Támesis. Hicimos el recorrido desde el puente de Westminster hasta el Puente de Londres, con un guía contando la historia de los puentes y edificios más famosos que íbamos dejando atrás. Una vez en el puente de Londres, nos encaminamos hacia la Tower of London, la cual ya habíamos visto desde el barco (sobre todo la Traitor’s Gate, a nivel del agua) Aquí también entramos gratis con el pase.
En la Tower of London tienen atracciones y actividades que van cambiando con el tiempo. Pudimos ver una demostración de armas de asedio (con réplicas de una ballesta y un trebuchet pequeños) y también un duelo con armaduras completas a espada, hacha y maza (ésta última bien acolchada para no desguazarse los pobres combatientes)
Realmente no vimos bien el castillo con sus torres, debido al chaparrón que cayó justo cuando empezamos la visita, pero sí vimos los cuervos con sus alas cortadas, pues se dice que cuando desaparezcan la Corona caerá, y también el imperio Británico. Nos saltamos la cola de horas para entrar a ver las joyas de la Corona, que deben ser impresionantes pero no es lo mío, y tras un buen rato de paseo bajo la lluvia, decidimos irnos.
(más…)
Nos levantamos prontito, como todos los días, para aprovechar al máximo nuestras horas y decidimos darnos un paseo hasta el palacio de Buckingham. Allí nos sacamos las fotos de rigor y vimos parte de los jardines reales, con mojadura incluída, ardillas y patos xD
Continuamos hasta la abadía de Westminster (con el Parlamento y la torre del reloj) para sacar fotos con luz (aunque todavía estaba nublado) y después nos subimos al autobús rumbo a Camden.
Cuando el autobús cruzó la calle principal me quedé perpleja: era una sucesión de tiendas y puestos callejeros sin fin: MaTu había acertado, teníamos que verlo, consumiiiiiiismo ! consumiiiiiiiiismo !!! xDDD Nos bajamos al final, en el mercado de Camden Lock, y realmente era algo digno de ver, ya no sólo por la cantidad de puestos de todo lo imaginable e inimaginable, mezclados sin orden, sino por la tremenda mezcla cultural que convivía pacíficamente, algo que aquí, por desgracia, choca. Podías encontrar la boutique más pija al lado de bolsos chinos y una tienda de corsés enfrente de una de ‘amantes del techno’ (no sé cómo definir la tienda con luz ultravioleta y neones que vendía ropa de plástico fluorescente para raves *sight*)
Para comer, el único problema era decidirse por qué tipo preferías, ya que había varias hileras de puestos de casi cualquier nacionalidad. Y si no te apetecía nada exótico siempre podías optar por la pizzería, hamburguesería o el restaurante superfamoso (y por tanto, supercaro xD) que había en la entrada.
(más…)